Necesidad versus Oportunidad: dos escenarios múltiples opciones

Cuando el escenario define tus primeros pasos, lo importante es conocer el terreno y luego decidir para donde avanzar.

Cuando tomamos la decisión de emprender, nuestros primeros pasos para planear nuestra empresa se hacen en base a la circunstancia o escenario que nos llevó a tomar la decisión inicial. Ese factor puede hacer la diferencia entre comenzar poco a poco o en grande.

Si bien nuestros primeros pasos no definen nuestro futuro sí puede restarnos tiempo y hacernos perder enfoque y energía. Por esto te mostraremos los dos escenarios en el que todo emprendedor se encuentra al comenzar y que rara vez se detienen a analizar.

Dos escenarios, múltiples opciones

Existen dos escenarios para emprender y esto es independiente al propósito de empresa, si no que está ligado con las circunstancias y experiencia del emprendedor o socios emprendedores. Y antes de continuar es importante que entiendas que uno no es mejor que otro, puesto que lo que es bueno para algunos no necesariamente es bueno para todos. Además, como leíste antes, este punto no definirá tu futuro, pero sí puede restarte tiempo y energía si no es el indicado para tus objetivos.

Necesidad: Estos emprendimientos son los creados a raíz de la necesidad de generar ingresos como objetivo principal. Existen dos tipos de emprendimientos por necesidad: el de Subsistencia y el Tradicional.

El de subsistencia es el emprendimiento cuyas acciones empresariales están orientadas a generar ingresos para el diario vivir, sin planificación o visión de crecimiento, tiende a no generar excedentes, bajo nivel de innovación y valor agregado, las personas tienen poca formación y la mayoría trabaja en la informalidad. Quienes deciden emprender en estas condiciones, buscan una alternativa a la escasez de trabajo o dificultad para encontrar uno, por lo que el emprendimiento de subsistencia es una alternativa para salir del estado de cesantía.

El emprendimiento tradicional es aquel cuyas acciones empresariales se basan en una planificación y por lo general su dueño o socios terminan gerenciando o administrando la empresa, tiende a generar excedentes, pero su rentabilidad y sostenibilidad no es lo suficientemente alta para llegar a invertir en escalar o diversificar el negocio.

Oportunidad: Este tipo de emprendimientos son aquellos que surgen al identificar una oportunidad en el mercado, nacen teniendo una visión de futuro y tienen potencial para internacionalizarse. En este escenario encontramos dos tipos de emprendimientos por oportunidad: Dinámicos y de Alto Impacto.

Los emprendimientos dinámicos son aquellos que tienen la capacidad de crecer de manera rentable, rápida y de forma sostenida en el tiempo. Tienen potencial de crecimiento, aunque no siempre están basados en conocimiento sofisticado. Su potencial se da porque descubrieron un nicho no explorado, haber conformado un equipo de calidad, ventaja competitiva o la mejora de algo existente, lo que les permite rentar por sobre la media de su sector.

Los emprendimientos de alto impacto, al igual que los dinámicos crecen de manera rápida, de forma rentable y sostenida en el tiempo, pero se diferencian en que son capaces de lograr un nivel de ventas superior en sus primeros 10 años, impactar o alcanzar a un alto número de personas y territorios. Una empresa de Alto impacto es aquella que tiene un componente innovador, ya sea en su producto o servicio, o en su modelo de negocio, lo que les permite tener una rentabilidad superior, levantar capital. Son capaces de cambiar industrias, generando cambios a nivel económico, social y cultural.

Pymes

Surgir desde emprendimiento de Subsistencia.

Según el reporte del GEM «en 2019, el 69% de las personas chilenas adultas manifestaron que la principal motivación de haber iniciado una iniciativa emprendedora fue la necesidad derivada de la escasez y dificultad para encontrar trabajo». Así mismo, el reporte menciona que «un 76% de los empresarios establecidos emprendieron por el mismo motivo».

Según estos datos, la mayoría de los empresarios establecidos tiene un origen en el emprendimiento de subsistencia y han logrado dar un paso más para mantener su negocio y no abandonar en el camino.

Considerando que los emprendimientos de subsistencia contribuyen a romper los círculos de pobreza, se hace necesario que esos emprendedores den el siguiente paso para que:

  • Formalicen su actividad
  • Generen empleo
  • Mejoren la calidad de vida de sus familias
  • Se conviertan en empresarios establecidos (empresas de más de 3 años)

Hay variadas opciones para apoyar a estos emprendedores para establecerse y dejar de ser un emprendimiento de subsistencia: la educación financiera, redes empresariales inclusivas, facilitar el acceso a la formación emprendedora, disminuir brechas de género, y facilitar la bancarización.

No todas las políticas debieran apuntar a proyectos de alta escalabilidad, puesto que si tres cuartas partes del empresariado proviene de emprendimientos que comenzaron pequeños y hoy en día generan trabajo, el objetivo también debiera estar en no perder a los emprendedores que quedan a medio camino. Todos los países sueñan con tener Unicornios (empresas que superan los mil millones de dólares en valor de mercado), pero lo que nos ha enseñado la pandemia es que cuando el mundo cierra fronteras, lo que importa es quienes quedan dentro.